domingo, 23 de diciembre de 2007


los gurises de astroboy son unos expertos en hacernos bailar y cantar sus canciones buenísimas en todos los boliches que solemos frecuentar en las noches montevideanas, pero esta vez fue diferente. en un contexto más de amigos, con una bola de espejos cuya reflexión constante y repetitiva era la pantalla azul de una mac que proyectaba videos, y en un ambiente descontracturado, en el que se vendía cerveza en lata y daikiris hechos por ellos mismos, se sucedió el último toque de astroboy de este dosmilsiete. el lugar: el living de paco y tuco.



la casa estaba decorada según ningún criterio, aunque en un principio se pensó que todo rondaría alrededor de la palabra papagayo que tiene que ver con todo. la cocina disfrazada de cantina, con carteles de precios

salchichón de chocolate $20
cerveza $35
daikiri con alcohol $50

y los allegados atrás de un mostrador atendiendo a la gente, y llevando la cuenta de lo que se iba vendiendo. (por supuesto que a medida que fue avanzando la noche, la cuestión monetaria pasó a segundo plano, y empezaban cruzadas hacia la cantina -con el personal ausente y bailando, a la par de los otros- en la búsqueda de alguna lata fría).

alrededor de las diez de la noche empezó el toque, entre acoples, y cables rotos, que tuvieron que ser repuestos y probados unas cuantas veces. todos nos sentamos en el piso para deleitarnos con la musiquita que nos gusta tanto. la energía que hubo en ese lugar fue enorme, toda positiva. con un repertorio variado, haciendo canciones de los tres discos, e incluso por momentos alternándose los instrumentos.

después de una diez canciones, y entre el olor a marihuana y a alcohol, empezó la parte bailable de la fiesta del papagayo. el primero de los djs fue el propio javier vaz martins, que con la ayuda de su novia, y algunos amigos amenizó como pudo, mientras llegaba un dj set a cargo de dani umpi -el mejor dj del mundo- que se improvisó, y tuvo los mejores resultados.

ya a las cinco de la mañana, volaban los salchichones de chocolate por los aires, la cerveza se había acabado, y quedaba una botella de ron en manos de tuco que venía acompañado del perdíz, y ofreciendo un trago de ron un trago de coca un trago de ron un trago de coca. por supuesto que todos abriamos la boca y tomábamos chorreándonos toda la ropa.

de esta manera podemos decir que la fiesta fue un éxito -a pesar de escaleras y vidrios rotos- y que estamos todos esperando para el dosmilcoho otra gran fiesta del papagayo.




gracias!






martes, 11 de diciembre de 2007

los colores, las texturas y los ruidos

no sé escribir reseñas.
puedo decir igual, que el primer día que los vi en vivo, me volaron la cabeza. era un día de invierno, y habíamos ido a uno de los boliches de siempre, a ver a una banda que nos perdimos por haber llegado tarde. nos encontramos con el guitarrista (o era el batero? da igual!) que nos comenta que igual, la banda que va a tocar está re buena y que se llama interama. (me acordé que un día yo me había comprado su primer disco, a instancias -y con bastante acierto- de un vendedor de la bond street, y que me había gustado). compramos una cerveza y nos pusimos en primera fila a ver el toque. no había mucha gente, pero confiábamos. las melodías me sonaban conocidas algunas, y otras que no me sonaban, se quedaron retumbando en mi cabeza durante toda la noche. no era ni duro, ni liviano, ni pop, ni experimental, ni totalmente indie, no sé... una música ecléctica, que pasó a ser la banda de sonido de todos mis días, y todas mis noches, durante los tres o cuatro meses posteriores.




cuando la música puede ser entendida por todos,
de muchas maneras diferentes, eso es mágico.